El estudio concluye con datos científicos una degradación mucho mayor de la piel respecto a las alternativas sintéticas y artificiales que la imitan

Una de las conclusiones más relevantes es que durante los procesos de compostaje, mientras las diferentes muestras de piel natural analizadas presentan una degradación total o parcial en un periodo de 21 a 35 días según el tipo de piel, las muestras de materiales alternativos no presentan ningún indicio de degradación después de los 90 días de iniciar el ensayo de compostabilidad.

En una jornada organizada a la Adoberia Bella, sede de Leather Cluster Barcelona, el clúster, junto con A3 Leather Innovation Center UdL, ha presentado los resultados del proyecto de biodegradabilidad basado en compostabilidad. Este proyecto cuenta con el apoyo de Acció (Generalitat de Catalunya).

El proyecto, realizado los últimos meses por el equipo de investigadores de A3 Leather Innovation Center UdL por encargo de Leather Cluster Barcelona, ha consistido en un estudio científico para analizar la compostabilidad de la piel y otros materiales.

El presente estudio tiene por objeto determinar las diferencias a nivel físico y químico, así como otras propiedades termométricas, de siete diferentes tipos de piel acabada y de tres imitaciones a la piel: un material de origen sintético (comercialmente polipiel) y dos alternativas basadas en materias primas de origen biológico (piña y cactus) que intentan imitar al cuero en la industria de la moda (comercialmente denominada piel vegana).

Este proyecto ha recibido financiación de ACCIÓ, la agencia pública para la competitividad de la empresa catalana adscrita al Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, en el marco de las ayudas de iniciativas de refuerzo de la competitividad para agentes dinamizadores de clústeres.

Durante la jornada de presentación de resultados, Anna Bacardit, directora de A3 Leather Innovation Center UdL, ha detallado cómo se ha llevado a cabo este estudio de investigación sobre la compostabilidad de la piel y los otros materiales.

En el estudio, se ha trabajado con la norma de compostaje de materiales plásticos UNE-EN ISO 20200:2015 – Determinación del grado de desintegración de materiales plásticos bajo condiciones de compostaje simuladas en un ensayo de laboratorio -. El método de ensayo descrito en la norma internacional determina el grado de desintegración de los materiales plásticos cuando estos se exponen a un ambiente de compostaje. Es un método reproducible en cualquier laboratorio.

El trabajo incluye una caracterización física y química completa de los diferentes materiales objeto de estudio, aplicando los métodos normalizados del sector de la piel a escala internacional. También se incluye un estudio de envejecimiento acelerado de los materiales en cámara climática y su caracterización posterior, para determinar qué afectación ha causado estas condiciones extremas a los materiales objeto de estudio.

Finalizado el proceso de compostaje, se incluye un estudio de lixiviación de los diferentes compuestos con el objetivo de identificar las sustancias que liberan los compuestos después de la experimentación. Se utiliza la norma UNE-EN 12457-4:2002 para la preparación y análisis de los líquidos lixiviados, para determinar su composición.

Por último, se incluye un estudio del contenido en compuestos orgánicos volátiles de las 10 muestras objeto de estudio. El objetivo es determinar si los diferentes sustratos contienen compuestos orgánicos volátiles (COV) de mayor o menor volatilidad, o de mayor o menor peligrosidad para el usuario. Se sigue la metodología de análisis que se indica en la norma ISO 12219-3 para la captación de los analitos y posterior determinación de los COV total a nivel cualitativo y semi-cuantitativo por TD-GC-MSD a través de la norma ISO 16000-6.

Una vez detallado, el método científico desarrollado para realizar este proyecto de biodegradabilidad y compostabilidad, Anna Bacardit, ha procedido a explicar los principales resultados.

Una de las conclusiones más relevantes es que durante los procesos de compostaje, mientras las diferentes muestras de piel natural analizadas presentan una degradación total o parcial en un periodo de 21 a 35 días según el tipo de piel, las muestras de materiales alternativos no presentan ningún indicio de degradación después de los 90 días de iniciar el ensayo de compostabilidad.

En cuanto a las propiedades físicas, los materiales alternativos a la piel estudiados, muestran menores resistencias y menor permeabilidad, hecho que posiciona estos materiales con una menor durabilidad y muy por debajo de las calidades y propiedades intrínsecas de la piel y para los usos a los cuales se destina.

Los resultados de este proyecto aportan información y valor para estimar con rigor científico que la piel de origen natural presenta índices de degradación mucho más altos que las alternativas sintéticas y artificiales que la quieren imitar.

Para continuar aportando más datos que reafirmen estas conclusiones, Leather Cluster Barcelona y A3 Leather Innovation Center UdL quieren escalar este proyecto, de las pruebas hechas ahora en un laboratorio a una instalación de compostaje industrial como la de Jorba.

Con los argumentos científicos derivados de este proyecto, Leather Cluster Barcelona, quiere reivindicar la piel como ejemplo de economía circular, y exigir la utilización correcta del término piel solo para aquellos artículos de origen natural. El término piel se utiliza en muchos casos, pero no siempre respetando la naturaleza de su origen. La piel de origen animal, utilizada como materia prima para confeccionar productos de consumo, es un material sostenible con una larga durabilidad y capacidad de compostaje. La industria del curtido y acabado de la piel, como agente de la economía circular, valora este recurso evitando que se convierta en un residuo.

Las imitaciones a la piel, tanto los materiales sintéticos mayoritariamente hechos de cloruro de polivinilo (PVC) o poliuretano (PU), como las nuevas alternativas de moda basadas en materias primas de origen orgánico de varias industrias, pero producidas con polímeros derivados del petróleo (la llamada piel vegana), no son biodegradables, reciclables ni sostenibles y permanecerán durante siglos en los vertederos.

Leather Cluster Barcelona es un entorno de cooperación competitiva para promover proyectos estratégicos transversales y transformadores con el objetivo de impulsar el ecosistema del sector de la piel catalán. El clúster es una entidad acreditada dentro del programa Catalonia Clusters y cuenta con el apoyo de Acció.